De Oyente a Protagonista: un Plan para Sacarle el Jugo a #SJODigital2025

De Oyente a Protagonista: un Plan para Sacarle el Jugo a #SJODigital2025

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En febrero de 2024, las comunidades de datos centroamericanas atendimos el llamado de nuestros amigos en Nicaragua e iniciamos un evento cuyo fin es llevar conocimiento a nuestra región, impulsar el intercambio de ideas, la colaboración y el crecimiento en el ámbito digital. Un evento que brindara una experiencia de transformación digital a nuestros países, y así lo hicimos en Managua, Nicaragua.

Este año, nuestro país, Costa Rica, será la sede de la segunda edición de la Jornada, y estamos entusiasmados de poder tener esta celebración a muy pocos días: #SJODigital2025, un evento que se llevará a cabo del 15 al 17 de mayo del 2025.

Y es que siempre asistir a un evento, para quienes disfrutamos del aprendizaje continuo, es una gran oportunidad: conocer y compartir con personas, fortalecer conocimientos, captar nuevas ideas, aprender a resolver situaciones, descubrir herramientas y tendencias del mercado, usualmente acompañadas por casos de uso reales que los oradores muy amablemente comparten con el público.

Asistir a un evento, ya sea virtual o presencial, implica invertir algo muy valioso: nuestro tiempo. Siempre requiere un esfuerzo, pero en el caso de los eventos presenciales, ese esfuerzo suele ser mayor: hay que elegir la vestimenta, cubrir gastos de traslado, alimentación, así como resolver aspectos logísticos. Sin embargo, más allá de lo práctico, muchas veces no somos del todo conscientes del costo real de estar allí presentes: dejar de trabajar, sacrificar tiempo libre, familiar o de descanso. Aun así, elegimos hacerlo porque entendemos que vale la pena: asistimos para “afilar el hacha”, mantenernos actualizados, invertir en nuestro desarrollo profesional y tomar mejores decisiones en el día a día. En un campo como la tecnología, donde el cambio es constante, sabemos que aprender no es opcional, sino una necesidad diaria.

Entonces, mientras estamos en un evento, vale la pena preguntarnos: ¿realmente lo estamos aprovechando? ¿Qué tanta atención le estamos prestando a lo que sucede frente a nosotros? Al contenido, al mensaje, a quien nos comparte una idea, una solución, una herramienta, a ese sinfín de conocimientos que hoy están al alcance gracias a la posibilidad de asistir.

¿Le ha pasado que está en una charla y, de pronto, siente la necesidad de revisar el celular porque vibró o apareció una notificación? Lo toma, ve de qué se trata, piensa un momento en eso, y sin darse cuenta empieza a divagar. Cuando intenta volver a concentrarse, ya ha perdido el hilo de lo que estaba pasando. ¿Será que realmente podemos hacer varias cosas a la vez? La verdad es que no. Somos monotarea.

¿Y qué podemos hacer para retener mejor el mensaje?

  • Tome nota: haz un resumen, un mapa mental o conceptual.
  • Pida la presentación: a veces se pierde tiempo tomando fotos o anotando textualmente lo que se muestra. Si te pueden compartir el material, te podés enfocar en escuchar.
  • Minimizá los distractores: guarda el celular en el bolso o colócalo en modo avión. Al terminar la sesión, ya tendrás tiempo para revisarlo.

¿Importa dónde me siento?
¡Sí! Cuanto más adelante te ubiques, mayor será tu nivel de atención. Sentarse atrás trae más distracciones (y más chance de conversar con alguien que no vino con el mismo objetivo 😅).

Recuerda que estás compartiendo el espacio con personas que, probablemente, comparten tus valores, pasiones o intereses. ¡Conecta con ellas! Intercambia contactos, pedí su LinkedIn o WhatsApp. Generar vínculos también es parte de la experiencia; cultivar relaciones genuinas en estos espacios puede abrir puertas inesperadas.

¿Y después del evento?

¿Qué haces con lo que aprendiste? ¿Con tus notas? ¿Cómo lo incorporas?
Dicen que “los dedos tienen buena memoria”, y es muy cierto. Deja pasar un par de días y luego escribí lo que aprendiste sin ver tus notas.

Por ejemplo:

"En SJODigital tuve la oportunidad de asistir a varios espacios muy enriquecedores. Comencé con el taller de Journey Mapping, donde aprendí a mapear el recorrido del cliente en procesos de transformación digital. También participé en una charla sobre cómo integrar Power BI con el lenguaje R, lo cual abre nuevas posibilidades analíticas.

Exploré estrategias para el éxito empresarial y conocí una solución de automatización inteligente de procesos que podría adaptarse muy bien a nuestra organización. Asistí a una charla sobre los desafíos y realidades de la inteligencia artificial, que nos invitó a reflexionar sobre cómo aprovecharla desde nuestras propias realidades.

Otra sesión que me pareció especialmente valiosa fue sobre cómo transformar los documentos que usamos a diario en decisiones inteligentes. Dado el volumen de documentos que generamos, podríamos estar dejando pasar oportunidades importantes. Finalmente, participé en una charla sobre innovación visual, donde comprendí cómo potenciar el impacto de los objetos visuales nativos de Power BI y transformarlos de forma dinámica para mejorar la interacción del usuario con los datos de nuestra organización.

(Por cierto, todos estos temas sí estarán en el evento 😉)

Ese ejercicio de repaso te ayuda a identificar qué realmente se te quedó. Luego preguntate:

  • ¿Cómo puedo aplicar esto en mi día a día?
    Si no se aplica, se olvida.
  • ¿Sientes que no tienes a quién enseñárselo?
    Escríbalo en su blog, en un post, o hasta en su cuaderno. Enseñar es la mejor forma de aprender. Si lo enseñas, lo incorporas.

Asistir a un evento es una inversión. Pero si solo vas, prestas atención y no aplicas nada, o no conoces a nadie, no hablas con nadie aparte de tu grupo, te estás perdiendo gran parte de la experiencia.

¿Te quedaron dudas en una charla? ¿No hubo oportunidad de preguntar?
Conoce a los ponentes: búscalos durante el evento o escríbeles por redes sociales. La mayoría suele compartir sus datos de contacto durante la presentación. No te quedes con la espina: tanto los ponentes nacionales como los internacionales estarán encantados de conocer tus inquietudes. A veces, el tiempo durante la charla no alcanza para responder todas las preguntas.

Bonus: ¡Sacá la foto!

El selfie está bien, ¡es magnífico! Pero más importante que eso es todo el conocimiento que te llevás. Lo que sucede después puede convertirse en una cadena de eventos afortunados.

Participar activamente en un evento no es casualidad, es un acto de intencionalidad:
invertir tiempo hoy para crecer mañana.

¿Le ha pasado algo parecido? Cuéntame en los comentarios qué estrategias utilizas para sacar el máximo provecho de un evento o si alguna vez sentiste que podrías haber hecho algo diferente.